Con unos simples cuidados puedes hacer que tus flores duren el doble. Agua limpia, corte correcto y ubicación adecuada son los secretos que todo amante de las flores debe conocer.

Recibir un arreglo floral hermoso es una alegría enorme. Pero, ¿cómo lograr que dure lo más posible? Aquí te compartimos los trucos que usamos en Amatista.
El agua estancada acumula bacterias que tapan los tallos e impiden que las flores se hidraten. Agua fresca y limpia cada dos días marca una diferencia enorme.
Antes de poner las flores en el florero, corta entre 2 y 3 cm del tallo en diagonal con tijeras limpias. El corte en ángulo amplía la superficie de absorción.
Las hojas sumergidas se pudren rápidamente y contaminan el agua. Quita cualquier hoja que vaya a quedar por debajo del nivel del agua.
El sol directo y el calor aceleran la deshidratación. Coloca tu arreglo en un lugar fresco, con luz indirecta y lejos de frutas maduras (emiten etileno que marchita las flores).
Si tu arreglo viene con un sobre de conservante, úsalo. Contiene azúcar para nutrir las flores, ácido para regular el pH y un bactericida. Si no tienes, una aspirina disuelta funciona como alternativa casera.
Rosas: 7 a 12 días
Girasoles: 6 a 10 días
Liliums: 10 a 14 días
Peonías: 5 a 7 días
Con amor y cuidado, tus flores te acompañarán mucho más tiempo.